Escucha el significado, no las palabras

3 abr 10, 2017

OSHO


Buda solía pedir a sus discípulos que hicieran una cierta meditación: "Vayan a la calle y vean a todo el mundo pasar, ir y venir en la calle. Vean exactamente lo que está sucediendo. No escuchen sus palabras porque son muy astutos, se han vuelto muy engañosos. Escuchen el significado "

Es difícil creer que estas palabras fueron pronunciadas hace veinticinco años. Suenan tan contemporáneas que podrían haber sido dichas la semana pasada! De hecho, son tan aplicables a la humanidad actual, moderna, intelectual, borracha de palabras como debieron haber sido entonces.

Así que el punto es, mirar más profundamente en las cosas. Las personas pueden usar las mismas palabras pero no las utilizan con el mismo significado. Escucha el significado en lugar de sólo escuchar las palabras. Si todo lo que escuchas es las palabras, nunca entenderás a la gente. Nuestras palabras provienen del intelecto, de la personalidad, que a menudo ha llegado a ser tan falsa que no queremos decir lo que decimos. La comunicación se ha convertido en una etiqueta social, no viene realmente de nuestro corazón o de nuestro ser.

Los científicos nos dicen que las palabras llevan energía bio-eléctrica, por lo que la profundidad del significado es proporcional a la profundidad del que habla. Si el que habla es una persona sincera y orientada hacia el corazón, hablará pocas palabras con profundo significado, y transmitirá todo a través de su lenguaje corporal, sus ojos, su calidez y expresiones faciales. Tú serás naturalmente atraído por esta persona.

¿Y cómo esto será útil en su propio crecimiento interno, uno puede preguntar?. El siguiente paso, que hace que esta meditación sea completa, es suministrada por OSHO: "Esto será muy útil para tu propio crecimiento interno y para observar tus propios cambios. Sólo mira la gente. Es más fácil mirar la gente que mirarse a uno mismo, al principio, porque la gente es más objetiva, y hay una pequeña distancia entre tú y ellos. Y puedes ser más objetivo acerca de la gente porque no estás involucrado con ellos. Sólo mira. Cuando alguien está diciendo algo, escucha su rostro, sus ojos, su ser, los gestos, y simplemente te sorprenderá de que hasta ahora sólo hayas vivido con palabras. Una persona puede estar diciendo, 'Te amo' y sus ojos pueden simplemente negarlo. Una persona puede sonreír con sus labios y sus ojos pueden estar ridiculizándole, rechazándolo. Una persona puede estar diciendo 'Hola' y sosteniendo tu mano, y todo su ser puede estar condenándote. "

Este es el idioma detrás de la lengua. Que todos los que vienen a ti sean un experimento de conciencia. Entonces, poco a poco, tú serás capaz de verte a ti mismo. Dirige toda la inundación de tu propia energía vital sobre tí mismo; Y prueba la misma técnica - cuando le dices a alguien "te amo", escucha lo que realmente estás diciendo, no sólo las palabras. Las palabras son casi siempre falsas. El lenguaje es muy complicado y puede disfrazar cosas tan hermosamente que el contenedor se vuelve muy importante y se pierde de vista el contenido. La gente se ha vuelto muy sofisticada en cuanto a su superficie, pero su núcleo más íntimo sigue siendo primitivo. Escucha el centro de la circunferencia. Si estás en silencio por dentro, puedes entrar en las palabras como con una radiografía, y de repente sientes un profundo bienestar surgiendo en ti, una alegría profunda sin razón aparente.

Amrit Sadhana

Tomado de OSHO Times International  Feb.01, 2017

A la edad de ventiún años, el 21 de marzo de 1953, OSHO alcanzó la iluminación. Hablando de sí mismo dice: “Ya no estoy buscando nada.   La existencia me ha abierto todas sus puertas.  Ni siquiera puedo decir que pertenezco a la existencia, porque soy parte de ella. …  Cuando una flor florece, yo florezco con ella.  Cuando el sol sale, yo salgo con él.  Mi cuerpo es parte de la naturaleza, mi ser es parte del todo.  No soy una entidad separada”.

Se graduó en filosofía con los más altos honores en la Universidad de Sagar. Siendo estudiante ganó una medalla de oro al obtener el primer lugar en un concurso de debate que cubría toda la India. Luego de un periodo de nueve años como profesor de filosofía en la India en la Universidad de Jabalpur, renunció para viajar por toda la India dando charlas, retando en debates públicos a los líderes religiosos ortodoxos perturbando así las creencias tradicionales y trastornando el ‘status quo’ existente.

En el curso de su vida, Osho ha hablado virtualmente sobre todo y cada aspecto del desarrollo de la conciencia humana. Desde Sigmund Freud, hasta Chuan Tzu, desde Gurdjieff hasta Gautama Buda, desde Jesucristo hasta Rabindranath Tagore… ha destilado de cada uno la esencia de lo que es significativo en la búsqueda espiritual del hombre contemporáneo basado no en una comprensión intelectual, sino en la propia comprobación existencial de su experiencia.

Así que no es una filosofía de la cual simplemente puedas hacer un ropaje del cual jactarte. No es una doctrina en la cual puedas encontrar consuelo a preguntas amenazantes… No, mi mensaje no es una comunicación verbal. Es mucho más arriesgado. No es menos que la muerte y el renacimiento.

No pertenece a ninguna tradición: “Soy el comienzo de una conciencia totalmente nueva”, ha dicho. “Por favor, no me conectes con el pasado, ni siquiera vale la pena recordarlo”.


Los discursos a sus discípulos y buscadores de todo el mundo han sido publicados en más de seiscientos cincuenta volúmenes y traducidos a treinta idiomas. Osho ha dicho: “Mi mensaje no es una doctrina ni una filosofía.   Mi mensaje es una alquimia, una ciencia de la transformación, así que sólo aquellos que estén listos a morir como son y a volver a nacer como algo tan nuevo que ni siquiera puedan imaginarlo… sólo aquellas personas valerosas estarán listas a escuchar, porque escuchar va a ser riesgoso. Al escuchar has dado el primer paso a tu renacimiento.”

OSHO dejó su cuerpo el 19 de enero de 1990. Justo unas semanas antes se le preguntó qué pasaría cuando se fuera. El respondió: “Mi confianza en la existencia es absoluta. Si existe algo de verdad en lo que digo, sobrevivirá… La gente que se mantenga interesada en mi trabajo, simplemente estará llevando la antorcha, pero sin imponer nada a nadie…"

“Continuaré siendo una fuente de inspiración para mi gente. Y eso es lo que la mayoría de mis sannyasins sentirá. Deseo que crezcan por sí mismos – cualidades como el amor, en torno al cual no se puede crear ninguna iglesia; como la conciencia, que no es el monopolio de nadie; como la celebración, el regocijo, la mirada inocente del niño…”

“Deseo que la gente conozca de sí misma y  que no sea según ningún otro; que conozca el centro de su ser”.

De acuerdo a su orientación, la comuna que se desarrolló en torno a él aún florece en Puna, India, donde miles de discípulos y buscadores se reúnen a través del año para practicar las meditaciones y programas que ahí se ofrecen.


Fuente: www.satyam.com