La confianza en sí misma es una bendición. OSHO

1575 ago. 06, 2024
Osho


La confianza en sí misma es una bendición

“Cuando todo marcha bien y sin problemas, puedes confiar. Pero estás confiando en otra persona: en Dios, en el Hijo Unigénito de Dios, en cualquier mensajero de Dios, en un profeta, en un tirthankara o en un Buda Gautama. No importa. Estás confiando en otra persona y las cosas pueden salir mal en cualquier momento. La confianza básica no tiene que existir, tiene que estar dentro de ti.

“Debes aprender a ser más consciente y estar más alerta para confiar en ti mismo. ¿Confías en ti mismo? Si confías en ti mismo, será una confianza incondicional, porque no puede ser por ninguna razón en particular. Y de esa confianza incondicional crecerán muchas ramas: te convertirás en un árbol enorme con un gran follaje. Confiarás en el amor, confiarás en la verdad, confiarás en la divinidad, confiarás en la belleza; confiarás simplemente porque tu corazón está lleno de confianza y no hay ni siquiera una sombra de desconfianza. Incluso si quieres desconfiar, no puedes.

“Sólo cuando no puedes desconfiar, aunque quieras, has llegado al centro mismo de tu ser, de donde surge la confianza en la existencia, en la vida, en las personas, en los árboles.

“Y eso no se debe a ninguna condición. ¡La confianza en sí misma es una bendición, un éxtasis! Una vez que la hayas probado en tu interior, te gustaría probarla en todo el cosmos. Si es tan grande sólo en tu interior, cuánto más grande será cuando confíes en todo. No depende de que se cumpla ninguna condición...

“El amor es otra dimensión de la confianza. ¿Has pensado alguna vez en ello? La gente no para de decir: “Te amo cada vez más”. Pero el amor no entiende de cantidades. Es una cualidad; no se puede medir en menos o más: un kilo, dos kilos o tres kilos. Es bueno que la gente no utilice eso de: “Te amo dos kilos y va en aumento. ¡No te preocupes! Pronto verás: te amaré tres kilos”.

“No es una cantidad, no es parte del mundo de las cantidades, no es materia que se pueda medir en más o menos. La confianza es la fragancia más alta del amor. No puedes decir: “He podido confiar cada vez más”. Lo dices porque la existencia –quizás por pura coincidencia– ha sido un gran apoyo para ti, o quizás eres lo suficientemente imaginativo como para que, sea lo que sea que la existencia te traiga, empieces a imaginar: “Esto es lo que siempre quise”…

“Lo primero que quiero que entendáis es que la confianza no es una cantidad, sino una cualidad. O la tenéis en su totalidad o no la tenéis en su totalidad; o es nula o es del cien por cien. No se puede dividir en porciones. Es indivisiblemente una, orgánicamente una.”

Osho, Satyam Shivam Sundaram: Verdad, Divinidad, Belleza , Charla #21

A la edad de ventiún años, el 21 de marzo de 1953, OSHO alcanzó la iluminación. Hablando de sí mismo dice: “Ya no estoy buscando nada.   La existencia me ha abierto todas sus puertas.  Ni siquiera puedo decir que pertenezco a la existencia, porque soy parte de ella. …  Cuando una flor florece, yo florezco con ella.  Cuando el sol sale, yo salgo con él.  Mi cuerpo es parte de la naturaleza, mi ser es parte del todo.  No soy una entidad separada”.

Se graduó en filosofía con los más altos honores en la Universidad de Sagar. Siendo estudiante ganó una medalla de oro al obtener el primer lugar en un concurso de debate que cubría toda la India. Luego de un periodo de nueve años como profesor de filosofía en la India en la Universidad de Jabalpur, renunció para viajar por toda la India dando charlas, retando en debates públicos a los líderes religiosos ortodoxos perturbando así las creencias tradicionales y trastornando el ‘status quo’ existente.

En el curso de su vida, Osho ha hablado virtualmente sobre todo y cada aspecto del desarrollo de la conciencia humana. Desde Sigmund Freud, hasta Chuan Tzu, desde Gurdjieff hasta Gautama Buda, desde Jesucristo hasta Rabindranath Tagore… ha destilado de cada uno la esencia de lo que es significativo en la búsqueda espiritual del hombre contemporáneo basado no en una comprensión intelectual, sino en la propia comprobación existencial de su experiencia.

Así que no es una filosofía de la cual simplemente puedas hacer un ropaje del cual jactarte. No es una doctrina en la cual puedas encontrar consuelo a preguntas amenazantes… No, mi mensaje no es una comunicación verbal. Es mucho más arriesgado. No es menos que la muerte y el renacimiento.

No pertenece a ninguna tradición: “Soy el comienzo de una conciencia totalmente nueva”, ha dicho. “Por favor, no me conectes con el pasado, ni siquiera vale la pena recordarlo”.

Los discursos a sus discípulos y buscadores de todo el mundo han sido publicados en más de seiscientos cincuenta volúmenes y traducidos a treinta idiomas. Osho ha dicho: “Mi mensaje no es una doctrina ni una filosofía.   Mi mensaje es una alquimia, una ciencia de la transformación, así que sólo aquellos que estén listos a morir como son y a volver a nacer como algo tan nuevo que ni siquiera puedan imaginarlo… sólo aquellas personas valerosas estarán listas a escuchar, porque escuchar va a ser riesgoso. Al escuchar has dado el primer paso a tu renacimiento.”

OSHO dejó su cuerpo el 19 de enero de 1990. Justo unas semanas antes se le preguntó qué pasaría cuando se fuera. El respondió: “Mi confianza en la existencia es absoluta. Si existe algo de verdad en lo que digo, sobrevivirá… La gente que se mantenga interesada en mi trabajo, simplemente estará llevando la antorcha, pero sin imponer nada a nadie…"

“Continuaré siendo una fuente de inspiración para mi gente. Y eso es lo que la mayoría de mis sannyasins sentirá. Deseo que crezcan por sí mismos – cualidades como el amor, en torno al cual no se puede crear ninguna iglesia; como la conciencia, que no es el monopolio de nadie; como la celebración, el regocijo, la mirada inocente del niño…”

“Deseo que la gente conozca de sí misma y  que no sea según ningún otro; que conozca el centro de su ser”.

De acuerdo a su orientación, la comuna que se desarrolló en torno a él aún florece en Puna, India, donde miles de discípulos y buscadores se reúnen a través del año para practicar las meditaciones y programas que ahí se ofrecen.


Fuente: www.satyam.com