Me parece que las mujeres han ocultado sus dones

1941 ene. 27, 2022
Osho


Preguntan a OSHO: Me parece que las mujeres han ocultado sus dones para proteger el orgullo del hombre. ¿Es así?

Esta ha sido una de las mayores calamidades de la historia humana: como nunca se ha apreciado a las mujeres por su talento, poco a poco ellas han retardado su talento. Porque se apreciaba más a una retrasada mental, se apreciaba más a una tonta. Sólo tenías que tener un cuerpo bello y proporcionado, y no tener mente, eso es todo. Podía ser como una vaca, sin inteligencia, sin conciencia penetrante. Eso era lo que se esperaba de ella; si no, el hombre se sentía avergonzado, herido.

De forma que las mujeres han aprendido un truco a lo largo de los tiempos, que las reglas del juego son que la mujer no debe mostrar su talento. Si es inteligente, debe simular que es estúpida. Si es creativa, no debe hacer nada. Debe confinar su creatividad a las pequeñas cosas de la casa, la sala de estar y la cocina, cosas así. No debe hacer nada que hiera el ego del hombre: no debe escribir poesía, no debe ser pintora, no debe esculpir; si no, el hombre se siente inferior.

El ego masculino no permite que la mujer tenga ni voz ni voto… y ella tiene algunas cualidades que no tiene el hombre y que no puede tener en esa proporción. Todo lo intuitivo es más asequible a las mujeres que a los hombres; todo lo intelectual es más asequible a los hombres que a las mujeres. El hombre aprecia el intelecto, naturalmente. Él tiene intelecto, luego lo aprecia, y condena la intuición, la llama fe ciega, tontería, estupidez, superstición. La condena porque no la tiene.

En la Edad Media las mujeres a las que llamaban brujas y eran quemadas eran en realidad mujeres muy perceptivas. Los tribunales masculinos no podían tolerarlas, los curas no podían tolerarlas. La Iglesia entera ha permanecido orientada hacia el hombre, toda la comunidad cristiana es masculina. No hay ni una sola mujer en la Trinidad; toda la jerarquía es masculina.

No estaban realmente en contra de la brujería, estaban en contra de la mujer. Un día u otro, cuando la historia se escriba correctamente, se mostrará que no fue un movimiento contra la brujería. La brujería no tiene nada que ver en ello; era el hombre contra la mujer. Era la inteligencia contra la intuición; era la razón contra algo que es irracional, pero muy poderoso.

Aquellas brujas fueron quemadas, matadas, asesinadas, torturadas, y, por miedo, la mujer se ocultó del mundo y se recogió en sí misma. ¡Se asustó!. Si mostraba cualquier tipo de talento pensaban que era un bruja. Si el hombre mostraba el mismo tipo de talento, le hacían santo. Lo adoraban como hombre milagroso, y la mujer se volvía un bruja. Ella estaba en manos del diablo, y el hombre era una persona elegida por Dios mismo,… ¡y se trataba de la misma cualidad!

OSHO, El libro de la mujer. Creatividad. Más allá de las estrellas.

A la edad de ventiún años, el 21 de marzo de 1953, OSHO alcanzó la iluminación. Hablando de sí mismo dice: “Ya no estoy buscando nada.   La existencia me ha abierto todas sus puertas.  Ni siquiera puedo decir que pertenezco a la existencia, porque soy parte de ella. …  Cuando una flor florece, yo florezco con ella.  Cuando el sol sale, yo salgo con él.  Mi cuerpo es parte de la naturaleza, mi ser es parte del todo.  No soy una entidad separada”.

Se graduó en filosofía con los más altos honores en la Universidad de Sagar. Siendo estudiante ganó una medalla de oro al obtener el primer lugar en un concurso de debate que cubría toda la India. Luego de un periodo de nueve años como profesor de filosofía en la India en la Universidad de Jabalpur, renunció para viajar por toda la India dando charlas, retando en debates públicos a los líderes religiosos ortodoxos perturbando así las creencias tradicionales y trastornando el ‘status quo’ existente.

En el curso de su vida, Osho ha hablado virtualmente sobre todo y cada aspecto del desarrollo de la conciencia humana. Desde Sigmund Freud, hasta Chuan Tzu, desde Gurdjieff hasta Gautama Buda, desde Jesucristo hasta Rabindranath Tagore… ha destilado de cada uno la esencia de lo que es significativo en la búsqueda espiritual del hombre contemporáneo basado no en una comprensión intelectual, sino en la propia comprobación existencial de su experiencia.

Así que no es una filosofía de la cual simplemente puedas hacer un ropaje del cual jactarte. No es una doctrina en la cual puedas encontrar consuelo a preguntas amenazantes… No, mi mensaje no es una comunicación verbal. Es mucho más arriesgado. No es menos que la muerte y el renacimiento.

No pertenece a ninguna tradición: “Soy el comienzo de una conciencia totalmente nueva”, ha dicho. “Por favor, no me conectes con el pasado, ni siquiera vale la pena recordarlo”.

Los discursos a sus discípulos y buscadores de todo el mundo han sido publicados en más de seiscientos cincuenta volúmenes y traducidos a treinta idiomas. Osho ha dicho: “Mi mensaje no es una doctrina ni una filosofía.   Mi mensaje es una alquimia, una ciencia de la transformación, así que sólo aquellos que estén listos a morir como son y a volver a nacer como algo tan nuevo que ni siquiera puedan imaginarlo… sólo aquellas personas valerosas estarán listas a escuchar, porque escuchar va a ser riesgoso. Al escuchar has dado el primer paso a tu renacimiento.”

OSHO dejó su cuerpo el 19 de enero de 1990. Justo unas semanas antes se le preguntó qué pasaría cuando se fuera. El respondió: “Mi confianza en la existencia es absoluta. Si existe algo de verdad en lo que digo, sobrevivirá… La gente que se mantenga interesada en mi trabajo, simplemente estará llevando la antorcha, pero sin imponer nada a nadie…"

“Continuaré siendo una fuente de inspiración para mi gente. Y eso es lo que la mayoría de mis sannyasins sentirá. Deseo que crezcan por sí mismos – cualidades como el amor, en torno al cual no se puede crear ninguna iglesia; como la conciencia, que no es el monopolio de nadie; como la celebración, el regocijo, la mirada inocente del niño…”

“Deseo que la gente conozca de sí misma y  que no sea según ningún otro; que conozca el centro de su ser”.

De acuerdo a su orientación, la comuna que se desarrolló en torno a él aún florece en Puna, India, donde miles de discípulos y buscadores se reúnen a través del año para practicar las meditaciones y programas que ahí se ofrecen.


Fuente: www.satyam.com